Llegaba el Real Madrid a Valencia con la cosa de que ni Cristiano Ronaldo ni Kaká iban a jugar. David Albelda puso un poco de picante al tema diciendo que ellos no disponían de David Silva y no daban tanto el coñazo. Pero lo cierto es que nadie se acordó de ninguno de los tres lesionados porque el partido en Mestalla tuvo de todo. Al final, 2-3 para el Real Madrid que vuelve a meter tierra de por medio con el club levantino y se acerca al FC Barcelona, que ganó 1-0 al Espanyol.
La primera parte de la primera parte (valga la redundancia) fue del Valencia FC, que estuvo mejor plantado en el terreno de juego en los primeros compases. Y si no, cuando el Real Madrid cogía la pelota, Carlos Marchena se tiraba al suelo pidiendo clemencia. En una de estas hubo una confusión y Rafael Van der Vaart, el futbolista que tiene que cargar con una novia que la gente quiere más que a él, acabó por los suelos empujado por los chés, que exigían haber tirado la pelota fuera. Algo parecido pasó en la segunda parte con Sergio Ramos, y no estuvo falto de gracia escuchar a José María del Toro perdiendo la coherencia en sus retransmisiones. Por cierto, que en Telemadrid no se enteraban de mucho cuando uno se lesionaba.
Con estas cosas, se lesionó Pepe a final de la primera parte, después de casi dejarse la cabeza en un choque con César (mola el reencuentro Casillas / César) y salió Garay. El defensa salió como argentino y a mitad del partido le convirtieron en uruguayo por los comentaristas (es argentino, que quede claro).
Gonzalo Higuaín se cansó de jugar porque veía que Karin Benzema jugaba bien, por lo que se puso a cojear. Más adelante, en esa misma jugada, acabó marcando gol el tío, en los mejores momentos del Real Madrid que ya dominaba el encuentro. Se le pasó la cojera, Raúl temió que no iba a salir al campo, y con el Real Madrid mangas por hombro, David Villa marcó un golazo de cabeza. El Real Madrid volvió a dominar, tras unos minutos de embiste valencianista, y Gonzalo Higuaín aprovechó una gran jugada de Marcelo (menudo cabra loca) para marcar el 1-2. Luego Joaquín marcó el 2-2 y ya Ezequiel Garay dijo que ya estaba bien de tonterías y metió el 2-3 de cabeza.
En definitiva, un partido atractivo, pero si no lo has visto pues ya es difícil que disfrutes de él.